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¿Es la Gran Renuncia el preludio de un cambio mayor?

¿Es la pandemia la única razón por la que la Gran Renuncia se está produciendo ahora?

Fue toda una sorpresa encontrar que la tasa de renuncias se disparara después de que la parte más difícil de la pandemia hubiera terminado. Desde el año 2000, cuando la Oficina de Estadística del Trabajo de Estados Unidos empezó a registrar la tasa de renuncias, nunca había subido justo después de una recesión.  

Este cambio repentino de tendencia debe examinarse con detenimiento. ¿Por qué la gente deja su trabajo en tiempos tan inciertos? Muchas encuestas han señalado como causas los bajos salarios, las malas condiciones de trabajo y la cultura del agotamiento, pero la causa fundamental puede ser aún más profunda. Ello indica un cambio en las expectativas del trabajo. Los trabajadores quieren más flexibilidad e independencia y un sentido de satisfacción personal producto de su trabajo. Pero, ¿es la pandemia la única razón por la que se produce ahora la Gran Renuncia

¿Por qué no ocurrió hace 20 años? 

Es justo decir que no tuvimos un acontecimiento que nos hiciera plantearnos preguntas difíciles sobre el sentido de la vida y los valores, pero también es cierto que hace 20 años no teníamos un Internet omnipresente. No existía la capacidad de procesamiento computacional ni la velocidad para que las plataformas de colaboración funcionaran como lo hacen ahora. 

La tecnología actual está desafiando las viejas suposiciones con nuevas posibilidades. Se ha convertido en una plataforma en la que se ponen a prueba nuevas definiciones de trabajo, por lo que es justo preguntarse: 

¿Está la Gran Renuncia montada en un cambio tecnológico mayor?

Este cambio tiene un nombre. Se le conoce como la cuarta revolución industrial, y sus principales protagonistas son la automatización y la inteligencia artificial (IA). 

Como empresa de tecnología de IA que ofrece servicios a las industrias de consumo masivo y de venta al por menor, estamos siendo testigos del cambio, lento al principio, pero que está cobrando impulso rápidamente. La IA no sustituirá a los empleados, sino que mejorará su productividad al encargarse de tareas tediosas propensas al error humano. También potenciará las capacidades analíticas del equipo al identificar tendencias y patrones de consumo en millones de puntos de datos. También será posible abaratar el escalamiento de las operaciones, abriendo la puerta a oportunidades de negocio impensadas. 

En la situación actual de escasez de personal, la IA es una gran ayuda para los directivos en áreas de alta rotación como la ejecución de ventas al por menor, ya que aprovecha los conocimientos del equipo. Los sistemas de IA proporcionan apoyo y orientación a los empleados recién contratados y mejoran el rendimiento de los trabajadores con experiencia, lo que se traduce en una mayor consistencia de los procesos y en una reducción de las curvas de aprendizaje.

La Gran Renuncia es un recordatorio de que el aumento de la productividad no debe producirse a costa del bienestar humano. A medida que avanza la cuarta revolución industrial, vemos a la IA y a la tecnología en general como facilitadores clave de mejores condiciones de trabajo, empleados más felices y un futuro en el que ni siquiera podemos imaginar nuestras contribuciones a la humanidad y al planeta.

Autores:

Min Chen, Co-fundadora y CEO

Ricardo Chen, Co-fundador y CTO

Lorna Sánchez, Creadora de Conocimiento